ARTABROS
Costumbres de los antiguos pueblos hispanos según Estrabón.
El geógrafo griego Estrabón, que vivió en tiempos de Augusto, nos dejó una viva descripción de la Península Ibérica.
Según este escritor, la región del Betis, la Turdetania, más culta e industriosa, estaba ya muy romanizada. Sus naves eran las mayores que arribaban a Italia.
La Celtiberia, de suelo y clima inhóspitos, y la fértil tierra levantina, también habían adoptado las costumbres romanas, aunque en grado menos avanzado. En cambio, los lusitanos seguían aferrados a sus costumbres ancestrales, los galáicos, astures y cántabros, aislados en sus reductos montañosos, practicaban aún una vida selvática.
A pesar de esta visión individualizada de los pueblos peninsulares, Estrabón ve en ellos un conjunto humano dotado de algunas características comunes.
Como a los griegos, el orgullo les impidió a los hispanos aglutinarse en una comunidad política grande y poderosa que hubiera podido defender su independencia nacional frente a los invasores de Carthago o de Roma.
He aquí cómo nos describe Estrabón las costumbres de los lusitanos:
«La comarca situada entre el Tajo y los Artabros (costa norte) está habitada por cincuentra tribus. Aunque el país es, en parte, rico en frutos del campo y en ganado, en oro y plata, la mayoría de sus habitantes preferían el oro al cultivo de la tierra y vivían en contínuas guerras entre sí y con sus vecinos del otro lado del Tajo.»
«Los lusitanos son sacrificadores fervientes, y examinan las entrañas de las víctimas inmoladas, pero no las cortan; también examinan y tientan las venas de los costados. Tal adivinación visceral la practicaban asimismo en los prisioneros, y para ello los envuelven en capas; si entonces dan en las entrañas de la víctima, por la caída de ésta, efectúan el presagio. También cortan las manos a los prisioneros y cuelgan la derecha.»
«Todas las tribus de la montaña viven de manera sencilla, beben agua y duermen sobre el suelo desnudo. Los hombres llevan el pelo largo, como las mujeres; durante la pelea se lo atan con un frontal. Comen preferente carne de cabra; a su dios de la guerra le sacrifican un macho cabrío y asimismo los prisioneros con sus caballos. Organizan sacrificios en masa (hecatombes) de toda especie, como los griegos. Les gustan también los desafíos, tanto gimnásticos como en armas y a caballo, y se ejercitan en el pugilato, en el tiro y ela lucha en bandos. Dos tercios del año viven de bellotas, que se secan, machacan, muelen y convierten en pan, a fin de tener provisiones. También tienen cerveza. Les falta vino; pero si alguna vez logran poseerlo, lo beben pronto, organizando para ello una fiesta del clan. En lugar de aceite usan manteca. Para comer se sientan en un blanco adosado a la pared, según edad y rango; el manjar da la vuelta. Para beber se sirven de vasijas de madera, como los celtas. Cuando están embriagados bailan una danza en círculo, al son de la flauta o el cuerno, durante la cual saltan y se arrodillan. Su vestido consiste, por lo general, en una capa negra, sobre la que duermen en el suelo; pero las mujeres gustan de trajes abigarrados. En lugar de monedas usan objetos de cambio o rudas piezas de plata. Los condenados a muerte son despeñados de lo alto de las rocas, y al parricida lo apedrean delante del a frontera del país. Tienen una sola mujer, como los griegos. A los enfermos los colocan junto a un camino, por si pasa alguien que entienda la enfermedad. Hasta el tiempo de Bruto usaban barcos de piel a causa de las inundaciones y pantanos, así como tambien piraguas; pero actualmente son raros. Su sal es roja, pero se vuelve blanca triturándola. Esta es la vida de las tribus montañesas, entre las que comprendo los batiantes de la región nórdica: los galaicos, astures, cántabros, hasta los vascones y los Pirineos.»
La descripción es el fiel retrato de un pueblo primitivo. Sin embargo se trata de una aportación masiva de hechos aislados, de costumbres privativas de ciertas tribus, que no podríamos atribuir a todos los pueblos hispanos del Norte y Noroeste, desde los vascones del Pirineo a los lusitanos del Tajo.
JULIO CÉSAR EN HISPANIA: LA CAMPAÑA DEL NOROESTE (61-60 a.C)
-Primer acto
En el año 61 a. C., el Senado romano procedió a la ’sotitio’ o sorteo de las provincias pretorianas. A Julio César le correspondió la propretura de Hispania Ulterior. César se dio especial prisa en partir a Hispaia, ya que se encontraba abrumado por los acreedores. Al final logró apoyo económico que le avalara (según Plutarco, fue el propio Craso quien pagó de su bolsillo los 830 talentos a los que ascendía la deuda) y pudo salir en direción a su destino lo antes posible. Tal era su premura, que abandonó Roma antes incluso de que el Senado votara los presupuestos destinados a la provincia, lo que constituía una flagrante ilegalidad. Según Suetonio, las prisas cesarianas se debían bien al mencinado temor a los acreedores, bien a la urgencia por ayudar a los aliados hispanos que solicitaban ayuda frente a las incursiones de los pueblos aún no sometidos.
No debemos olvidar, antes de continuar el artículo, que las fuentes sobre César en Hispania tienen un enfoque variado: Cicerón, Tito Livio y Plutarco se muestran partidarios del mismo; Apiano, basándose en Asinio Pilón y Suetonio es más crítico. La descripción más objetiva y completa se la debemos a Dión Casio.
Tres semanas después de haber salido de Roma, César llegó a Corduba. Conocía perfectamente el ambiente en que se iba a desenvolver, porque ya había estado en Hispania ocho años antes, al ser nombrado cuestor del propretor Gayo Acestinio Veto. En aquella época conoció a Lucio cornelio Balbo, perteneciente a una próspera familia de comerciantes gaditanos (en su apellido Balbo, muchos quieren ver la raíz Baal, y por lo tanto, un origen fenicio) que se había caracterizado por su gran apoyo a la administración romana, hasta el punto de que Lucio Cornelio había recibido la ciudadanía romana como recompensa. Durante su etapa como cuestor, César había prestado ayuda a Gades en sus relaciones con el senado en materia de administración municipal. Había llegado el momento de pedir la devolución del favor.
Desde un primer momento, César prepara la campaña. Apiano nos comenta que las 20 cohortes de las que dispone César le parecían insuficientes, de manera que en pocos días organizó 10 cohortes más de refuerzo (es de suponer que, en buena medida, estas cohortes tan rápidamente organizadas irían bien nutridas de tropa indígena).
Lo primero que nos podemos preguntar es por qué César tenía tanta prisa por iniciar una campaña contra lusitanos y galaicos, recién llegado a su provincia. Los motivos que podemos suponer son varios:
-Evidentemente, el botín. Necesitaba dinero con el que cubrir sus múltiples deudas, y algo más: una próspera poición económica, acompañada del triunfo en una campaña militar (ésta era la primera, dejando al margen la "limpieza" de los piratas cilicios) era un interesante trampolín para el consulado.
-No olvidemos su relación con Craso; el padre de éste había dirigido una expedición al noroeste en busca de las Casitérides. Probablemente César aspiraba a encontrarlas, con el consiguiente aumento de riqueza y prestigio.
-El aspecto propagandístico. No es preciso insistir en que Julio César siempre supo darse autobombo muy bien. Una expedición a los confines de la tierra, al Finis Terrae, suponía una aureola mítica para su persona. Añadámosle el elemento de la predestinación: según Dión Casio, durante su cuestura en Gades, César habría tenido sueños premonitorios sobre el poder que iba a alcanzar.
-La propia ambición, en su sentido más genérico: Dión Casio relata cómo César esperaba de esta campaña convertirse en más grande que Pompeyo. Recordemos la anécdota según la cual al entrar en el templo de Hércules se echó a llorar ante una estatua de Alejandro, lamentándose de que habiendo alcanzado ya al edad del macedonio al morir, no hubiera sido capaz de igualar sus gestas.
Con el pretexto de someter a los montañeses lusitanos que asolan las poblaciones del sur del Tajo, César inicia las hostilidades ese mismo verano. Su primera medida es obligar a los habitantes del Monte Herminio (Sierra de la Estrella) a que abandonen las alturas que habitan y se establezcan en las llanuras, donde deberán llevar una vida honrada y pacífica, renunciando al bandidaje. Dión Casio no puede ser más claro: "era sólo un pretexto, pues no ignoraba que sería desobedecido, lo que le permitiría declararles la guerra".
Los habitantes del Herminio fueron rápidamente vencidos.Los pueblos vecinos decidieron plantar cara, pero antes condujeron a sus mujeres, hijos y bienes al otro lado del Duero. Sabedores de la ambición de los romanos, creían que sólo les interesaban sus ganados, de modo que cuando comenzó la batalla, los lusitanos lanzaon sus reses en vanguardia con el fin de que las líneas romanas se rompieran, y los soldados se dedicaran a perseguir a los animales, olvidándose de continuar la invasión. Esta precaución no sirvió de nada. Poe enésima vez echemos mano de Dión Casio: "César no se ocupó de los rebaños; atacó a los bárbaros y los venció". Todas estas gentes, tanto los habitantes del Herminio como sus vecinos no se dieron por vencidos y continuaron la lucha mediante tácticas de guerrilla. Esta tenacidad, sin embargo, no sirvió de mucho, y -nuevamente derrotados- huyeron y se refugiaron en una isla próxima a la costa.
La identidad de esa isla siempre ha sido objeto de debate. Hoy por hoy, la mayoría de los historiadores acepta la tesis de Schulten, según la cual sería Peniche, en la costa portuguesa, aunque lo cierto es que muy pocos autores son los que se atreven a afirmarlo con una rotundidad del cien por cien.
Tomar la isla no era empresa fácil; César decidió construir balsas que permitieran a los legionarios cruzar el brazo de mar que separaba la isla de tierra firme. Sin embargo, el desembarco fue un desastre. Muchas de las balsas ni siquiera pudieron llegar. Y las que llegaban, lo único que logrban era que los exiguos contingentes que iban a bordo y que tocaban tierra con cuentagotas, fueran masacrados uno a uno por los defensores. Dión Casio cuenta que en una de las oleadas dedesembarco, sólo uno de los soldados, Publio Esceovio, logró regresar con vida después de arrojar sus armas y tirarse al mar a toda prisa.
-Segundo acto
El invierno se echaba encima, y César decidió retirarse a Corduba. Los meses siguientes los dedicó a organizar su provincia y a prepararse para el desquite. Entre las reformas administrativas cesarianas de este período se encuentran las siguientes: supimir la contribución anual impuesta a los habitantes de la provincia por Metelo Pio durante las guerras sertorianas y promulgar un edicto según el cual los acreedores sólo podrían apoderarse de dos tercios de la renta de los deudores, como máximo, y no de la totlidad como era costumbre hasta el momento. ¿fue este gesto de César una medida para impedir que las deudas minaran la estructua socioeconómica de la provincia, o lo podríamos considerar una muestra de solidaridad y empatía entre morosos?
Mientras tanto, la relación con los Balbo iba profundizando, y Lucio Cornelio recibió el empleo de ‘praefectus fabrum’, esto es, encargado de dirigir a los obreros e ingenieros del ejército de César. Pero aún había más; acabó convertido en su confidente, y según Cicerón, gracias a esta amistad, Gades prosperó mucho durante el mandato de César.
El buen tiempo regresó, y son él, la lucha. César había aprendido la lección y decdió partir con el apoyo de una flota. Con la inestimable ayuda de los Balbo, y algunas requisas, Julio César dispuso de un número importante de embarcaciones (que, no olvidemos,eran transportes; la flota romana no estaba compuesta por navíos de guerra)
El ejército cesariano partió hacia el norte, según algunos autores desde Corduba, y según otros desde los alrededores de cáceres. Los defensores de Peniche, que habían logado salvarse in extremis meses antes, no pudieron contener el avance marítimo y terrestre de los romanos, y -azuzados por el hambre- se rindieron. Algunos,sin embargo, lograron cruzar el Duero y refugiarse más al norte.
Varios historiadores modernos, como Alarçao,destacan la importancia de este momento. Para ellos, sólo a partir de este momento se puede hablar de una Lusitania sometida a Roma.
Bien para perseguir a los fugitivos que habían cruzado el Duero, bien para alcanzar las "fuentes" del estaño, César siguió avanzando hacia el norte, hasta llegar a Brigantium. Según el inevitable Dión Casio, los brigantinos no ofrecieron resistencia: "los atemorizó y sometió por el sugido de la navegación, ya que nunca antes habían visto una escuadra". Esta frase, y sobre todo la ausencia de referencias a enfentamientos desde el cruce del Duero han dado pie a multitud de hipótesis:
-Para Tranoy, la explicación es simple: esta parte de la campaña no tuvo carácter militar, sino exclusivamente comercial (algo así como lo que hicieron franceses e ingleses en determinadas zonas de Norteamérica en los siglos XVII-XVIII).
Para otros, los indígenas, conscientes de su debilidad, renunciaron a presentar una lucha que se mostraba casi suicida. De ahí el terror que inspiraban los barcos en Brigantium: los habitantes no temían el ruido de los navíos,sino que suponían que tal cantidad de embarcaciones tan grandes cargadas de hombres, no podían augurar nada bueno.
Explicación del profesor Santos Yanguas: estas poblaciones nunca habían estado cerca de zonas de operaciones militares, por lo que no habría una organización guerrera ni una tradición de alianzas militares lo suficientemente complejas como para resultar aptas a la hora de plantar cara a un enemigo tan numeroso y organizado como eran los romanos. En cambio, los galaicos del Duero, más próximos la Celtiberia y limítrofes con los lusitanos, sí habían visto pelar las barbas de sus vecinos desde mucho tiempo antes, por lo que se consolidaron una serie de pactos que les permitieron reunir miles de hombres y causar muchos quebraderos de cabeza a las cohortes de Décimo Junio Bruto.
¿Y Brigantium? El debate sobre su identificación con Betanzos o A Coruña está superado: la ubicación, tal como se desprende de las distancias viarias entre las distintas localidades y el hecho de que Brigantium fuera asociada a un faro, ha zanjado el debate a favor de la opción coruñesa. De todos modos, la presencia romana en Brigantium no debemos entenderla como reducida a la península coruñesa; con seguridad las tropas cesarianas se extendieron por todo el ‘Magnus Portus Artabrorum’ (rías de A Coruña, Ares, Betanzos y Ferrol)
La sumisión de la Galicia costera dejó abiertas las vías de penetración hacia el interior, permitiendo el inicio de contctos comerciales entre la Galicia actual y los romanos. No sabemos qué pasó en las siguientes cuatro décadas ni en qué sentido fueron las relaciones, pero lo cierto es que en las Guerras Cántabras sólo parece haber jugado algún papel de cierta relevancia la zona montañosa centro-oriental. La Galicia costera y, en general, la zona centro y centro-oeste ya no eran un problema.
Ignoramos por dónde regresó César. Es de suponer que escogería el camino más rápido y seguro. Y es que el bueno de Julio mostró un gran interés en volver cuanto antes a la Urbe. Había tomado posesión del cargo de manera irregular(sin esperar la aprobación de los presupuestos) y lo dejó de manera irregular (sin esperar a que el Senado designara a su sucesor). Saludado como ‘imperator’ por sus tropas y con el botín de la campaña bajo el brazo (es un decir) llegó a Roma pidiendo un triunfo (que, ante el botín, el Senado le concedió) y el consulado, precisamente con las elecciones para elegir a los cónsules del año 59 a. C. a la vuelta de la esquina.
LA LENGUA CELTA EN GALICIA
El substrato céltico en la provincia de La Coruña.
En el año 1986 la Celtic League (Liga Céltica Internacional) rechaza la incorporación de Galicia y Asturias, aunque en la resolución se reconocía el importante substrato céltico de ambos pueblos.
El argumento fue que no tenían lengua celta. José Calvete, un investigador dedicado a toda la temática del celtismo -quien ha publicado varios trabajos en la prestigiosa revista CARN, perteneciente a la Celtic League-, nos acerca su investigación en la cual analiza la raíz y presencia celta, desde el punto de vista lingüístico, en Galicia.
Una exhaustiva y precisa labor que se contrapone claramente con el fundamento de aquella lamentable resolución de mediados de los 80. Por José Calvete (desde Kaysersberg, Francia).
En 1986, hubo un debate importante en la Celtic League (Liga Céltica Internacional) fundada por Alan Heusaff en 1961 en Bangor, País de Gales.
Se trataba entonces de admitir o rechazar la entrada de Galicia y Asturias en la Celtic League. Alan Heusaff, quien desgraciadamente falleció en noviembre del año pasado, estaba a favor de la admisión de Galicia y Asturias en la Celtic League. Pero desgraciadamente, se le rechazo la entrada a Galicia y Asturias con el argumento de que no tenían lengua celta (aunque en la resolución se le reconocía el substrato céltico).
Actualmente el idioma de ambos países no es puramente celta, pero lo fue, y es lo que desarrollaré a continuación.
Es inobjetable que el Gallego y el Asturiano son dos idiomas romances, aunque en ellos se encuentran alguna que otra palabra de origen céltico. Pero mucho más rico y fértil en palabras de origen céltico es el campo de la toponimia y de le etnonimia. Si seguimos la lógica, si hay topónimos y etnónimos célticos es que en Galicia se establecieron tribus célticas.
Es lo que voy a tratar subsiguientemente analizando los nombres de tribus y topónimos de la provincia de La Coruña que nos legaron los autores clásicos y de los cuales muchos perviven todavía hoy en día. Limitaré voluntariamente este breve estudio a la Provincia de La Coruña por ser mi padre un bergantiñan.
División administrativa del Norte de Hispania durante el Alto Imperio.Estrabón nos dio una descripción general de las costas atlánticas del Imperio Romano en un libro intitulado "Geografía". En el tomo tercero de los 17 que cuenta su "Geografía" se refiere a la Península Ibérica y a la antigua Gallaecia, lugar en donde nunca estuvo. En el nos da nombres de tribus establecidas en la antigua Gallaecia que es el nombre con que se conocía Galicia en aquellos tiempos.
Se trata de una Galicia más extensa que la actual en su parte meridional ya que es prolonga hasta el Duero y también en su parte oriental ya que abarca buena parte de Asturias y de la actual provincia de León. Dicha Gallaecia se hallaba dividida en tres conventos: Conventus Lucensis, Conventus Asturum y Conventus Bracaraugustanus.
Estos conventos sólo eran divisiones de carácter administrativo que no tenían una exacta significación etnológica, pues mientras que los Galecos propiamente dichos, o sea los habitantes de los conventos lucense y bracaraugustano y de la porción occidental del asturo, constituían un solo pueblo, que los autores antiguos asimilaban o relacionaban íntimamente con los Lusitanos, vecinos suyos por el Sur, los Astures, con los que limitaban por el Este aparecen en los textos clásicos como diferentes de los Galecos.
Los otros autores clásicos que trataron de la Gallaecia fueron Pomponio Mela y Plinio el Viejo. También hay que destacar el trabajo del geógrafo griego de Alejandría, Ptolomeo quien en su obra igualmente titulada "Geografía" nos da un complemento geográfico respecto a la antigua Gallaecia pues su obra nos aporta la novedad científica de que todos los lugares están referenciados mediante coordenados geográficos en grados y minutos. Desgraciadamente sus medidas no corresponden con las actuales. División administrativa del Norte de Hispania durante el Bajo Imperio.Algunos nombres célticos de tribus de la provincia de La Coruña. Estrabón nos da bastantes nombres de tribus establecidas en Gallaecia.
Solo estudiaremos algunas de ellas, las más importantes o las más destacadas.
La tribu más importante que nos señala es sin duda alguna la de los Artabri o Arrotrebae que es el otro nombre que se le da. Según Estrabón el nombre mas antiguo es el de Artabri sin embargo Plinio nos dice lo contrario. Pero esta primera designación es la que nos dan otros autores clásicos como Posidonio, Mela, Silio Itálico y Ptolomeo. También es esta la denominación que se encuentra en topónimos como: Promontorium Artabrum, Artabris sinus o Portus Magnus Artabrorum.
Si se hace referencia al Céltico Antiguo Común, el etnónimo de los Artabri podría significar "del Norte". Serian entonces "los del Norte" lo que geográficamente es cierto (vease el mapa con los asentamientos célticos de Galicia). Pero también pudiese estar basado este etnónimo sobre el tema "*arta-" que significa "osa", animal totémico muy importante en la sociedad céltica antigua. La segunda forma, es decir Arrotrebae también pervive aun en el topónimo Arros. El etnónimo Arrotrebae parece tener "-trebae" como segundo elemento que significa "casa", "linaje", ‘’unidad agrícola".
De esta importantisima tribu dependian seguramente la gentilidades de los Brigantii, los Nerii, los Celtici Supertamarici y los Celtici Praestamarici. El primer etnónimo, o sea los Brigantii también se explica con la ayuda del Céltico Antiguo Común. Brigantii significa "excelsa, muy altos, muy nobles". Esta tribu ha legado su nombre a la actual comarca de Bergantiños. Mas al Sur al entorno del Cabo Finisterre se encontraban los Neri cuyo nombre puede derivarse de una raíz que significa "fuerza, grandeza". Este palabra se encuentra en el Viejo Galés "*nar", es decir "jefe", que es hoy en día "*nêr", "jefe", "señor", en Galés Moderno; también existe un héroe llamado "Nera" en la "Echtra Nerai" (Las aventuras de Nera) y un tema "*ner", "*neir" en Viejo Irlandés que significa "jabalí", animal totémico relacionado en la mitología irlandesa y celta en general con la fuerza, algunas veces destructora.
El nombre del Cabo Finisterre que nos da Estrabón es "Promontorium Nerium" o "Promontorium Celticum" cuyo nombre se pasa de explicación.
Vecinos de los Nerii se encuentran los Celtici cuyo nombre también es bastante claro para no tener que explicarlo. Celtici, que por supuesto significa, Celta podría provenir de una raíz "*kels", "*keltos" que significa "lanza", "guerrero" o también puede ser que este conectado con el Latín "celetus" de origen Indo-Europeo que significa "rápido". El adjetivo Supertamarici no parece ser céltico, al menos bajo esta forma ya que se explica mediante el Latín. En efecto este adjetivo esta compuesto por el Latín "súper-" que significa "sobre", este prefijo hubiese sido "*wer-" en Céltico Antiguo Común, pero es muy posible que sea una traducción del termino céltico que debía de ser algo como "*wertamarici". El segundo elemento, es decir "Tamarico", es un adjetivo basado en el nombre antiguo "Tamaris" (posiblemente pre-céltico) del actual río Tambre con sincopa de "a" y epéntesis de "b" entre "mr". "Tamaris" es un nombre de río que se encuentra otras zonas donde se establecieron tribus celtas, especialmente en las Islas Británicas donde el río Tamar que sirve de frontera entre Inglaterra y Cornualles (Cornwall) proviene de igual raíz, así como el mas famoso río Támesis cuya base es también la misma.
Algunos topónimos de origen céltico en la provincia de La Coruña.
Los primeros topónimos que vamos a estudiar serán los que nos dan los autores clásicos. Mela, por ejemplo, nos da el nombre de una "civitas" de los Artabri que se llama Adobrica. Parece ser que hay que corregir este nombre en Adobriga. El primer elemento de dicho topónimo se puede explicar mediante el Céltico Antiguo Común. Este elemento "Ado-"’puede estar conectado con el Viejo Irlandés "áth" que significa "vado", el Galés "adwy" (paso, pasaje, tajo), el Bretón "ode, oade" con metátesis y mismo significado que el Galés y el Córnico "anua" (mismo significado que el Bretón y el Galés). El segundo elemento es "brica" o "briga". La provincia de La Coruña se destaca por la frecuencia del termino Céltico Antiguo Común "-briga" casi exclusivamente empleado como sufijo.
Hay en la provincia de La Coruña unos 30 topónimos que remontan al sufijo "briga" aplicados a 48 lugares con inclusión de los antiguos. Se puede además incluir algunos topónimos más que terminan en "-mbre", "-abre", "-obre" e incluso algunos que terminan en "-obe" y "-ove". Este prefijo "-briga" significa "altura, ciudad fuerte, castro". Esta forma es una forma latinizada ya que la forma en Céltico Antiguo Común es "-brixs, brigos". Este elemento tan frecuente en la toponimia gallega ha dado multitud de topónimos en "-obre" en la provincia de La Coruña. Los derivados en "-obre" no pueden derivar de "briga" según la evolución de las normas fonológicas del idioma gallego pero solo pueden derivar de la forma más primitiva "-brixs". Esta ultima forma también se encuentra en al menos un nombre céltico de tribu en el Sur de la actual Alemania en donde asimismo aparecía una tribu llamada Brigantii que Estrabón llama indiferentemente Brixenses o Brigantii. En este ejemplo se puede notar que el elemento "brix-" o "brig" es intercambiable en Céltico Antiguo Común, en realidad es otra firma temática de la misma raíz.
Esto viene a comprobarse con otros ejemplos.
En la obra de Ptolomeo se halla citado un topónimo "Kaitobrix" que se encuentra más tarde en el itinerario de Antonino bajo la forma "Catobrica". Igualmente aparece una forma doble para el topónimo dado por Appiano "Talabrix" y "Talabrica" por Plinio. El tema Céltico Antiguo Común "brix, brigos" se encuentra escrito "-brix", "-brica", "-briga" y "-bria" por los autores clásicos, las dos ultimas formas pueden haber sido latinizadas o helenizadas aunque existe la forma reconstruida "brigâ" en la ramas Goidélica y Britónica de las lenguas célticas. Este elemento toponímico se encuentra en el Viejo Irlandés "brí" (colina) cuya forma del acusativo plural es "brega" y en las lenguas Britónicas, o sea Galés, Bretón y Córnico, ‘’bre".
Ubicación aproximada de las tribus célticas en Galicia antigua y su relación con la toponimia. Ptolomeo también nos cita Cloudiomerium que también es un topónimo que se puede explicar con la ayuda del Céltico Antiguo Común. Este topónimo esta compuesto de dos elementos, el primero, o sea "cloudio-" puede significar "fama" que en Céltico Antiguo Común es "*klutios". También se encuentra en Viejo Irlandés esta palabra, escrita "cloth" y "cluith" en el genitivo. El segundo elemento, o sea "-merium" podría ser una latinización del Céltico Antiguo Común "*mïros" que significa "admirable". Pero he de admitir que tal derivación parece bastante extraña para un topónimo.
Por fin, Ptolomeo nos da otro topónimo, Novium que puede ser una latinización del Céltico Antiguo Común "*nowios" que significa "nuevo".
Los Artabri también tenían una ciudad llamada Brigantium que es hoy en día Betanzos.
Como hemos visto anteriormente el nombre de Brigantium esta ligado al nombre de la tribu de los Brigantii, y como ella, significa "la muy alta, la muy noble". Hay que notar que Betanzos no se remonta a Brigantium aunque sean un mismo lugar. Para explicarlo, L. Monteagudo propuso una problemática base sacada de Habitancium que proviene de Britania.
El nombre moderno de la capital provincial, o sea La Coruña también es de origen céltico, pues proviene del Céltico Antiguo Común latinizado "clunia" que significa "pradera", topónimo que se encuentra también en la antigua Celtiberia en el territorio de los Arevacii donde Clunia es hoy Coruña del Conde (Provincia de Burgos). Este elemento también se encuentra en Viejo Irlandés escrito "clúain" (pradera) y proviene del Céltico Antiguo Común "*klopni-". Es el elemento de los abundantes topónimos irlandeses actuales distribuidos por toda Irlanda que empiezan por "clon-" o "cloon-".
En el mapa de Ptolomeo se puede ver una ciudad llamada Flavia Lambris que Mela por ejemplo llama Lambrica. Es obvio que Flavia Lambris es una forma híbrida latino-autóctona y que la voz autóctona es celta. La forma dada por Mela, o sea Lambrica se puede explicar por medio del Céltico Antiguo Común. El primer elemento, o sea "lam-" parece derivado de "*lãmã" cuyo significado debió de ser "prado húmedo" según el adjetivo "lãmãtikos" que significa "lodoso’’ que debió dar un sentido evolutivo de "ciénaga". Esta ultima voz ha sido conservada en Gallego y significa "barro, "fango". El segundo elemento es "brica" y ya lo hemos estudiado anteriormente.
Conclusión:
Hemos visto a través de este breve artículo que la toponimia coruñesa de origen céltico es bastante rica.
Y hoy en día todavía se encuentran dichos topónimos en abundancia. Además también se encuentran en los nombres de algunos arciprestazgos, por ejemplo en 1125 hayamos Terra de Céltegos como nombre de un arciprestazgo de Santiago, Céltigos (850) como nombres de lugares en Frades y Ortigueira o Bregantinos (830) que remontan a nombres étnicos o tribales celtas.
En este breve artículo limitado en el campo geográfico a la provincia de La Coruña, no he hablado de los topónimos célticos más recientes relacionados con invasiones de Bretones en los siglos IV y V después de Cristo que aparecen en La Coruña como Betanzos, Bertoña, en Pontevedra también bajo la forma Bertoña y en Lugo en el nombre Santa Maria de Bretona porque están fuera del ámbito o del marco histórico que me fijé.
LOS CELTES Y LA ETNOXÉNESIS ASTUR: MITU Y REALIDÁ
Según delles tradiciones antigües de les que nun sabemos el so aniciu, que recueyen los autores franceses Juan Pomerio y Diácono y refrenda la nuestra historiografía principalmente de los sieglos XVI y XVII: los astures sedrien descendientes d’un grupu galo-celta nomáu astures o astyres esgacháu del conxuntu celta qu’invadió Gallicia y que vieno asitiar al territoriu que foi conocíu pel nome d’esti puelu como Asturia. Ye por mor d’ello que seguimos nomándonos fasta agora asina los sos heriedes, asturianos . Tirso de Avilés (1517-1599) na so obra Armas y Linajes de Asturias cuéntanos como: “ …sobrevinieron a la misma tierra de Galicia una gente de Marsella que llamaron Gallos, que por no caber en la dicha ciudad de Marsella y su comarca, la Republica de ella, los entrase en ciertos navios de ellos, con bastimento y riquezas y los encamino ázia España por ser tierra fértil y abundosa, y ansí aportaron a la dicha tierra de Galicia, a donde escomenzaron a tratar los Galos con los Griegos, de manera que vinieron a procrear generación, y ser mucha gente, y por ser mezclada de Galos y Grecianos, unos con otros se llamaron Gallos-Grecos, y ansí era, que por ser muchos y no poder comodamente vivir en la tierra, hóra por discordias , que se dice hubo entre ellos en el año que se contaron doscientos y setenta y nueve, antes del Advenimiento de Christo, se dividieron unos de otros, y ansi una Compañía de ellos, llamada los Asturianos, gente feroz y principal, tomando sus alhajas de hijos y mujeres y de ganados y armas, con algunos otros griegos baldíos que se les llegaron, movieron ázia las partes orientales, y vinieron a parar en estas partes septentrionales adonde ahóra son las Asturias”. Asina Covarrubias tamién na so obra Tesoro de la Lengua (1610) diz: “Hay opinión que ciertas compañias de galos célticos, que algunos años antes habían reposado en Galicia y se llamaban Astiros, desaviniéndose con los demás griegos y celtas, pasaron adelante con grandes compañías suyas….y fundaron Astárica, que despues se llamó Astorga, y justamente dieron nombre a la región que ahora se llama Asturias”.Pola so parte Luis Alfonso del Carvallo na so obra Antiguedades y cosas memorables del Principado de Asturias(1) asoleyada en 1695, tamién recueye ce por be esta historia, anque camuda l’aniciu galo-celta pol de naturales de la Lidia . Otros como Luis de Valdés, adobaránla cola que mos cuenta Silio Itálico d’Astur armíxeru de Menón, que saliendo de Troya colos de so y pasando pel sur de Francia, allega al alloñáu septentrión, Asturia, dando llugar al nacimientu de los astures, los sos descendientes. Repasemos lo que mos cuenta Carballo: “La compañía de los Astures no se contentando con la buena vecindad que los grecos les habían hecho, y ofrecido, salió de aquella provincia (Gallicia) el año de 279 antes de Cristo, con sus hijos, mujeres haciendas, armas, instrumentos y apareios para las guerras que se les ofreciesen, y fundaciones que les paresciese hacer, y bolvieron con todo ello azia las partes orientales de la tierra, y atravesando los montes, que ahora llaman los puertos de Rabanal, hallaron en las faldas de aquella montaña algunas gentes selváticas y fieras, cubiertas de asperas pieles de animales, que habitaban en cuevas y chozas, ocupaban aquella comarca, a los cuales reduxeron los astires a comunicación y trato, y con ellos fundaron un lugar, donde morasen juntos, llamándole Astírica, de su nombre; y en algunos autores y memorias antiguas se halla nombrada Astirgia, y podía ser la llamasen Astugia o Asturgia…Fueron los Astires prosiguiendo sus conquistas hasta las aguas del Duero, y hasta las gentes de Lusitania, fabricando muchos lugares, y sujetando toda esta tierra, llamando a los habitadores de ella Astiros, por hazer su nombre eternos; y por muchos años despues obedecieron a la Ciudad de Astorga, teniéndola por cabeza de todos los pueblos Astiros, por tener en ella su principal asiento el governador de todos ellos… No se contentando los astures con las muchas y buenas poblaciones que fundaron en aquellas partes, tan fértiles y tan ricas, determinaron muchos de ellos bolver (como dice Florián de Ocampo) azia las partes del Septentrión, y arrancando de su ciudad de Astorga, y su comarca un gran numero de gente el año 225. Se metieron por las montañas que ahora llaman de León, que son las mas fragosas, y ásperas de toda España, talando los muchos y espesos arboles que avia por toda aquella tierra… llegaron a las cumbres de estos montes que diximos se llamaban de Europa, y dividen las vertientes… y yendo por los valles que arriba hemos dicho, se entraron en la provincia que ahora llaman Asturias, por aver sido recibidos en ella los Astures… determinaron quedarse en ella, poniendo fin a sus trabajos, y peregrinaciones, y siendo recibidos con facilidad por los antiguos moradores de esta provincia, y se vinieron a llamar todos astures, y andando el tiempo se llamaron asturianos; y este es el principio que tuvo esta nación en el nombre, según dicen Iulián Pomerio, Iulián Diácono, Juan Gil de Zamora y Florián de Ocampo”. “Algunos autores españoles, como Juan Gil de Zamora y Florián de Ocampo, dicen que la ciudad de Astorga, llamada en lo antiguo Astírica o Astorga, fue poblada o fundada 285 años antes de Cristo, con el motivo que entre los gálatas o galogrecos havía unas gentes Astires o Astúros, y que éstos por reyertas que tuvieron con sus compatriotas se salieron de Galicia y poblaron por tierra de Astorga y que de ellos tomó el nombre”Joseph Trelles Villademoros. Asturias Ilustrada.1736(2). Otra tradición nel mesmu sen celtista ye la que mos tresmite Diego Suárez Corbín autor del sieglu XVI, y que quiciabes faciéndose eco de la tradición oral del so valle natal de Turón diznos nún de los sos poemes: Saved que como soy vieja (ye Asturies la que fala) Tengo un grande arcaz cerrado Depósito de memoria Muy antiguo por el cabo A mi poblaron franceses (refierse a los galos) De su alto DelfinadoAcompañando a ún su caudillo Llamado el príncipe Astu.(3)A tolo llargo de la hestoria d’Asturies siguiremos atopando defensores del aniciu celta como el P. Manuel Risco que na so monumental obra España Sagrada, (tomu XXXVII), fala de los ástures nos términos que van darréu: “Desde este tiempo (dende que los celtes echaron a los ligures de la costa septemtrional) debe escribirse de los usos y costumbres de los Astures, según las memorias que se tiene de los celtas”; tamién ”..el gobierno, religión, idioma y demás usos de los celtas en ninguna parte se conservaron mejor que en las Asturias y Cantabria”.Nel sieglu XIX, pel 1820, José Caveda y Nava nos sos escritos “Pelayo de romances y poesía épica” falando de los asturianos de la dómina de Pelayo diz: “conservaban todavía las costumbres de los ástures transmontanos que las habían recibido de los celtas…”(4).En 1855 J. M. Quadrado nel tomu dedicáu a Asturias y León dientro la so gran obra Recuerdos y Bellezas de España, allega a dicir na pax. 8: “ los antiguos geográfos e historiadores nos representan a los Astures de pura raza céltica lo mismo que los Cántabros…”.En 1893 Bernardo Acevedo y Huelves na so obra Los Vaqueiros de Alzada en Asturias diz: “Puede afirmarse, por lo tanto, que los celtas establecidos en Asturias se llamaron Astures y que de esa estirpe proceden las primeras sociedades que habitaron en nuestras montañas”.Yá en 1927 Fernando Carrera y Díaz publicaría la so obra El Celtismo Cántabro-Astur onde parlla d’Asturies como un país celto-llatinu y critíca’l que se siguiere achacando a los celtes los monumentos megalíticos.Pelos años setenta José Manuel González y Fernández Valles asoleya dos obres importantes na historiografía asturiana. “Antiguos pobladores de Asturias” en 1976 y Asturias Protohistórica en 1978, ésta postrera póstuma, nes qu’asume la celtización d’Asturies ensin prexuiciu nengún; según elli “la celtización de Asturias afectó a aspectos tan carácterísticos y tan íntimos de los celtas como la religión, la lengua, las instituciones gentilicias etc. que no pudieron en su conjunto manifestarse en ella mas que siendo los propios celtas los sujetos de estos hechos”.(5) y “los cambios ocurridos en la Asturias protohistórica no pudieron ser, en lo que a celtización toca, meros fenómenos de aculturación, pero tampoco se produjeron renovando totalmente la población por ahuyentación o aniquilación de los habitantes precedentes”(6)Güei, por cuestiones al paecer que tienen más que ver con conceiciones y abusos políticos que cola historiografía y derivaes de determinaos prexuicios, “ideología Aria tan en boga en los años 30 y 40 de esta centuria”(7), dende instancies universitaries, garró gran puxu una Españomanía mediterranista que siente amenazada la unidad del estáu en too aquello que nun seya fenicio, griego, cartaxinés o romano, y refugó de celtes negando ente otros fechos, que tamién vamos a tratar, los testimonios d’época, como si dende’l 1990 y tantos o agora el 2000, tuviéremos meyores elementos de xuiciu como pa negar testimonios d’una dómina averada a los fechos. Testimonios qu’anque de sobra conocíos vamos a repasar. A xulgar pelos testos d’autores clásicos los celtes ya taben na península ibérica enantes del sieglu V e. e.; nesti sen ye perconocíu’l testu d’Herodoto, autor d’esi mesmu sieglu, y que diz: “El Ister (Danubio) sal del país de los celtes y dende la ciudá de Pyrene cuerre al traviés d’Europa xebrándola pel mediu y los celtes atópense más p’acullá de les Columnes d’Hércules llindando colos Kynesios que son pel océanu’l caberu puelu d’Europa”. ( Herodoto, Histories II, 33).Nel sieglu I d’esta era los celtes (célticos) siguirán habitando nesti mesmu llugar según testimonios d’Estrabón y Plinio.Si facemos casu a otru testu esti d’ Estrabón (autor que vivió del 63 e.e. al 19 d. e). onde nos diz: “ De xunise (los puelos hispanos) y xuntar les sos armes, nun dominaríen la mayor parte de les sos tierres nin los Cartaxineses, nin enantes los Fenicios y los celtes, los mesmos qu’agora nómense celtíberos y Berones”. (Estrabón,III,4,5, Xeografía). D’ello que los celtes allegaríen depués de los Fenicios que fundaron Gadeira (Cádiz) nel 1.100 e. e. según Veleyo Patérculo, nel 800-775 según los arqueólogos, y enantes de los cartaxineses que lo fadríen nel sieglu III e. e., polo que poner como prueba de la non existencia de celtes n’ Hispania el non afayu d’elementos culturales latenianos (cultura que se desendolcará nel restu de la Europa céltica a partir del sieglu V e. e.) ye un exerciciu falsariu.Si facemos casu a Herodoto y a los arqueólogos que dataron la fundación de Gadeira, los celtes tuvieron qu’allegar a la península Ibérica pelos sieglos VII-VI e. e., dómina na que n’Europa estilábase un periodu cultural de la primera dómina del fierro o cultura del Hallstat, bautizáu como Hallstat D (640 a 475 e. e.) y carauterizáu ente otres coses pol poblamientu de fortificaciones n’altures y el camudamientu de la espada llarga pol puñal d’antenes. Como datu curiosu diremos que les muries de La Campa Torres tan dataes nesi sieglu VI e. e.Toa una riestra d’autores: Eforo de Cumas, Aristóteles, Erastótenes, Pausanias, Escimno de Quios etc. (sieglu IV , III y II e. e.) falen de que la céltica allegaba fasta Gades (Cádiz). Hipólito de Roma, autor a caballu de los sieglos II-III, dará cuenta d’una provincia conocida como Hispanogalia; tovía Marciano Capela nel sieglu V d. e. nomará como mar Gálicu el que s’arrama cullá del cabu Olissipense o seya del Cabu de Roca, antiguu Akra Barbarion, cerca de Lisboa, l’antigua Olissipo.Modernamente un autor alemán, Jürgen Unterman, tres analizar l’arramamientu de topónimos en briga na península, (pa los que lo desconozan, Briga ye una pallabra panceltiega y atopamos, ente otros Artóbriga en Baviera, Bondobriga en Renania, Admagetóbriga na Galia, Pitobriga na Galacia Turca, cola significación d’altura fortificada y qu’aínda se caltién nes llingues celtes modernes, en gaélicu irlandés como bre, xenitivu breg, col significáu de monte, brig en galés y en bretón bre), vio que se contraponía con otra na que se camudaba ésta, por topónimos en ili-ilu que se correspondíen coles ciudaes ibériques. L’analís conxuntu tamién de l’antroponimia prellatina fexo ver que los de la fastera de briga emparentaben unos con otros nun pasando a la fastera ili-ilu, definiendo asina una hispania indoeuropea o céltica y una ibérica estremaes.(8)Dientro esta hispania céltica o indoeuropea, según quién la nome, los especialistes estremen dos llingües una puramente céltica, el celtibéricu y otra que se considera indoeuropea pero precéltica el lusitanu. Esto ye asina porque’l lusitanu aparte de los rasgos célticos caltién aínda l’usu de la P indoeuropea en postura anicial y intervocálica cosa que nun pasa ,dicen, notres llingües celtes. Esti casu sedría’l mesmude la llingua astur si tenemos en cuenta qu’un de les sos populus nómase Paesicos y la capital d’otru los Luggones Paelontium. Sicasí ente los galo-celtes atopamos tribus como los Parisi o los Pictones, ente los galo-belgues a los Menapoes y los Poemanos. Pero ente los celtes en xeneral atopamos tamién antropónimos como Atepomarus, Vepogenus. Nomes d’oppida y ciudaes como Bratuspantium y Pitobriga. Epítetos divinos como Poeninus, Prosmerta y Pritona. Nomes d’embarcaciones: picatus, ploxenum o plaumorati. Les piedres d’afilar qu’ente los galos nómense passernices y munches inscripciones gales qu’ amosen la presencia de pallabres celtes con p anicial y intervocálica dende’l calandariu de Coligni a los platos de Graufesenque, Lezouc, a la inscripción de Larzac etc. Colo que queda esclariao que cuando menos en delles falielles del galu tamién se caltuvo esti rasgu y por ello nun dexen de seyer celtes . Faigamos rellación d’otres cites clásiques so los puelos celtes d’Hispania:Los célticos, que llinden cola Lusitania y que pertenecen al conventus Hispalense…los célticos allegaos de Lusitania, tienen el so aniciu nos celtíberos y ello nótase nos ritos relixosos, fala y nome de los oppida que na Bética conócense polos llamatos que van darréu Seria, Fama Julia, Nertóbriga, Concordia Julia, Ségida, Restituta Julia, Ugultania, Contributa Julia agora Cúriga, Lacimurga, Constantia Julia, Estereses Fortunales y Callenses Aeneánicos. (Plinio, Naturalis Historia, III,113-114).Si equí na Lusitania vecinos de los Kynesios o Cinetes moradores de la fastera del Algarve yá taben nel sieglu V e.e. según Herodoto y teníen aniciu nos celtíberos como nos diz Plinio, autor del sieglu I, entós habrá que camentar que s’estremaríen de los celtíberos enantes qu’éstos pasaren de celtes a ser conocíos como celtíberos, per otru llau vemos que Plinio o quién ficiere la valoración del parentescu afítala nuna cuestión llingüística y de relixón.César, al falar de los puelos de la Galia, especifica que celtes ye’l nome qu’estos se dan a sí mesmos y qu’estos puelos; aquitanos, celtes y belgues estrémense ente ellos pela llingua, les istituciones y les lleis. Son munchos los autores que remarcaríen tamién unes carauterístiques somatolóxiques pa los galos que los estremaría en parte de los grupos mediterráneos pos predominaría ente ellos una mayor corpulencia y una collor más pálido de pelleya y más claro de pelo. Colo que queda esclariao que cuando na antigüedá se fala d’entidaes étniques nun se fala a ciegues. Cuando menos vemos que se valoraba la llingua, la relixón, la organización social, política y les carauterístiques somatolóxiques de la población. Esteban de Bizancio, parllando de la ciudá d’Alea, diz qu’hai una del mesmu nome ente los Carpetanos de los que diz que son un puelu de raza céltica. San Isidoro de Sevilla constataría tamién esti aquel físicu falando de los habitantes de la Galaecia del so entós, ente los que taben ástures y cántabros. “ A los galaecos dáse-yos esi nome pola so blancor, polo mesmo llámase-yos tamién “galos”. Son n’efeutu, más blancos que los demás puelos hispanos” y n’otru testu “ Les rexones son parte de les provincies asina, Cantabria y Asturia tan en Galaecia “ ( Etimoloxíes XIV 5/21). “Los caberos son los artabroi, qu’habiten xunto’l cabu Nerión nonde se xunen el llau occidental y el septentrional. Nes sos cercaníes tán los célticos, parientes de los que viven sobre l’Anas. Estos ficieren colos Túrdulos una campaña y dicen que pasáu’l ríu Limaía desertaron y como tres la refriega morriere’l so cabezaleru, quedaron perende cullá escabarriaos, lo que fexo qu’a esti ríu se-y llamare tamién Lethes”. (Strabón III,5).Qu’aínda se guarde alcordanza d’esta invasión dende’l sur nun quier dicir qu’enantes nun hubiere otres, non historiaes, direutes al norte, paraleles a les que colonizaron el suroeste.Nun ta de más facer alcordanza d’un testu d’Estrabón: “… nada ye posible precisar por causa de los cambios producios nellos y de falta de renome de los llugares …en rexones bien conocíes y famoses puen sabese los cambios de población, les divisiones territoriales.. “. (Estrabón. III,4,19).Estrabón ye un autor nacíu’l 63 a. C. Y que morrió’l 19 d. C.Mela autor de mediaos del sieglu I d. C. Na so obra Chorographia (III, 10,11,12 y13) precisará que puelos Célticos son los que s’asitien cau’l cabu Nerión : “Los celtici tomen tola costa……Na parte saliente tan los Praesamarchi, por ente estos cuerren el Tamaris (Tambre) y el Sars (Sar), ríos que nun s’aparten muncho de los sos aguanacios. El Tamaris desagua xunto’l puertu d’Ebora, y el Sars cabu un turruxón conocíu por Torre Augusta. Más p’acullá, nel cabu d’esti tramu costeru, tan los Supertamarici y los Neri. Tolo qu’acabamos dicir ta pa la parte que mira pal occidente; lluéu la costa torna en tola so llongura escontra’l norte dende’l Promontoriu Célticu hasta’l Scythicum…la costa ye casi rita…. nella alcuéntrense primero los Artabros que son tovía de la nación céltica.Plinio, autor contemporáneu de Mela sedrá menos precisu y depués d’escribir de la regio asturum diz: El Conventus Lucensis tien aparte de los celticos y los Lemavos, otros dieciseyes puelos de nomes tapecíos y bárbaros. Naturalis Historia,( III, 28)“In ea primun Artabri sunt, etiam num Celticae gentis: deinde Astures”“Nella tan primero, los artabros, qu’aínda pertenecen a la nación céltica: depués, los astures”. (Mela, Chorographia,III,13). Autor de mediaos del sieglu I d. C. pel 43.“Equí taben amás d’estos los exércitos llatinos, l’activu ástur, los llixeros vettones y los celtes desterraos del antiguu puelu galu amestando’l so nome col de los iberos”. (Lucano, Farsalia, IV, 8-10).Estos dos testos faen ver qu’a güeyos de los autores clásicos los ástures nun sedrín propiamente celtes, pero tamién vemos que pa Estrabón los Artabros nun son celtes pero pa Mela sí. El propiu Estrabón xeneralizando so los puelos del norte galaicos, ástures, cántabros y otros diz qu’usen vasos de madera como los celtes (anque ta refiriéndose a los celtes de la Galia) colo cual supuestamente da-yos a toos categoría de non celtes.Ioanne Xiphilino, autor griegu compendiador d’autores clásicos y autor d’una obra Rerum Romanorum Epítome 1551, cita, tomándolo de Dión Casio, como puelos celtes a ástures y cántabros “Augustus Astures vicit & Cántabros gentes célticas”(11)Pero aparte d’estos celtes citaos polos clásicos hebo otros de los que nun se parlló de la so filiación étnica y tamién yeren celtes; cuando menos creese que los Suessetanos que tienen nome gálicu como los Suessiones belgues y taben cabu’l Gallicum flumen(12); los Autrigones, que yeren consideraos hermanos de los Berones que son citaos propiamente como celtes(13). Los Vacceos de los que yá diz Appiano nun testu controvertíu: “ los vacceos, l’otru genos de los celtíberos”(14), con ciudaes de nome tan celtiegu como Lacobriga, Octodurum, etc. . Dientro los Vettones atopamos grupos de nome tan celtiégu como los Bletonenses de Bletisama güei Ledesma, traducible por “la mui arramada” o “la mui llana”, los Céltico Flavienses, Deobrigenses, Mirobrigenses, etc. Los Galaicos sabemos que yeren un enxame puelos d’estremaes naciones a les que se-yos xeneralizó’l nome d’un puelu asitiáu no que güei ye’l norte Portugal; los callaeci, famosu pola resistencia que punxo a Bruto; éstos, pel so nome Callaeci, son celtes o galos. Otru grupu menor dientro’l nome xenéricu de galaicos y non citáu como celtiegu pero deducible tamién pel so nome son los Nemetati, cola so capital tamién de nome celta Volobriga; la capital de los Celerini, Caeliobriga ponnos na pista de la celticidá d’éstos.Depués de valorar toos estos datos atalantamos qu’hai dellos puelos prerromanos qu’ensin seyer nomaos como celtes nos restos que caltenemos de la produción de los autores clásicos, pudieron tener eas consideración, o cuando menos parllaron llingües pertenecientes a un grupu que güei modernamente conocemos como llingües celtes; polo tanto dende la prespectiva de güei tendríen esa consideración.. Como dicía Henri Hubert(15): “el falar celta ye la principal demostración de celtismu “ o “la llende de les fales celtes ye la de les sociedaes y civilizaciones celtes”. Myles Dillon dira: “por celta entiendo un puelu que parllaba celta, non un puelu qu’enterrare a los sos muertos en campos d’urnes o que tuviere les espaes o la cacía que fuere… la piedra de toque ye la llingua(16). Nun se trata d’una afirmación total de verdaes sabíes; ye má que l’usu conveníu d’un términu nel que porfíen los llingüístes. Como pasa colos astures, (si desdexamos el testimoniu de Xiphilino, referíu a Dión Casio), que sepiamos dengún autor clásicu parlló de los Gaélicos nel sen de celtes, nin consideraren talos a los Pictos, nin a los Bretones en conxuntu y güei los sos descendientes Irlandeses, Escoceses, Galeses, Bretones, considérense la mapa de lo celta pol fechu de caltener llingües ( en dalgún casu n’estáu de reliquia) pertenecientes a esi grupu del indoeuropeu occidental que güei nomamos celta. Per otru llau, éstos son puelos toos de la fachada atlántiga colos que los asturianos compartimos non sólo espaciu xeográficu, tamién otros munchos elementos culturales y quiciabes yá dende muncho enantes de lo propiamente celta. Sicasí son tamién munchos los datos llingüísticos que mos faen sentir a la llingua prellatina de los nuesos antepasaos encuadrable dientro del grupu de les llingues celtes. Vamos ver. Nel casu de los astures, el propiu etnónimu d’éstos que figura en dalgún epígrafe como “Aestures” pudiere tener que ver col celta stur, “ríu” y d’au derivaría’l nome del so ríu más famosu, l’Esla(17) (Estura, Estula, Estola, Esla). El nome típicamente celta de dellos “populus” astures y les sos polaciones como son los Luggones o “descendientes del dios Lug”, qu’ocuparíen el centru oriente de la güei Asturies , per otru nome Lungones, tamién celta y que taría inscritu nun moyón de la parroquia piloñesa de Pintueles conocíu como Moyón de los Ungones(18); según la tradición, los Luggones Arganticaenos, estaya d’éstos primeros, col etnónimu deriváu del celta Arganto, “plata”(19). Los Cilúrnigos, “los caldereros” moradores de la fastera Xixón y con nome que se repite nel de la céltica Cilurnum na muria d’Adriano, güei Chester’s, los Ablaidacos de Piloña con etnónimu desplicable pel galés blaid, “llobu”. Los
Hidrónimos, Deva, del celta “diosa” y presente nel nome de dellos ríos y peñes, por exemplu el que sal de Cuadonga , corazón de la espiritualidá astur de güei(42); Aboño, rigu que desagua na ría d’Aboño (Xixón), del celta avon, “ríu”, galés afon, bretón aven, vieyu irlandés abann. Güeña, rigu d’Onís y Cangues, Onna n’antigüedá y según un pallabreru celta, conocíu como’l glosariu de Vienne o d’Endlicher “De nominibus Gallicis”, allegáu fasta nós, ye pallabra celta cola mesma sinificación de ríu. Casañu rigu d’Onís y Cabrales, del celta * Casannos, roble. Dobra(43) rigu que desagua nel Sella en Cangues d’Onís, del celta dobur, “agua”, galu dour, dubron, como’l güei Tauber vieyu Dobra afluente del Main y otros como’l Sella igual que’l Seille, afluente del Moselle, nel territoriu de los Lingones y valle onde s’afaya un Liverdun (Lorena). L’Ayer (Alier, Aller), hidrónimu típicu européu presente n’Alemaña como Aller, ónde ye curioso, tien un afluente que se noma Leine igual que’l nuesu Lena, Francia como Allier y Gran Bretaña, Aller . El Llabra rigu tamién de Cangues d’Onís afluente del Güeña, emparentáu col rigu británicu Labhair, desplicable pel galés llafar, “pronunciar”, “falar”, bretón, lavar, ”llinguax”, “parlla”, como’l Laber (Labara) afluente del Danubio. El Luiña de Ibias, desplicable pol galés llwyn, col significáu de “silva”, “matu”, “biesca”. Beón (Llanes) del celta bedo, “fuexu”(44). Arganza del celta arganto y pue que dellos más, Beleño pongo por casu, regueru en Ponga deriváu d’un mesmu raigañu qu’el del dios sanador Belennos. Topónimos tanto antiguos como modernos, los terminaos en briga Tébriga(45) (Teberga). Longebriga, topónimu altumedieval de la fastera de Brieves(Valdés) Tolóbriga, Peña Tolóbriga (Val.le del Güerna, L.lena), (¿Turóbriga?) y La Griega (Villaviciosa yColunga). El Mons Vindius, yá nomáu ente los teonimos, del galu Vindu, blanco. Pinubina como’l galés Penno Windos, “cabeza blanca”. Los en seg como Següencu (Cangues d’Onís)(¿Segomtium?) y tantos por estudiar pero d’homofonía sospechosa Torazu(Cabranes), que mos remembra la Turiaso celtíbera. Cáraves(Peñamellera), homónima de la Caraves de los galos del Ebro mediu. Alava(Salas), un castru que mos remembra les Alaves celtes y la gaélica Alba que se pronuncia alapa. Carraluz (L.lena), homónima de la Caralus celtíbera. Lagneo, antigu nome de Llangréu emparentáu cola Lagni celtíbera. Tameza, homónima de Tamusia, ceca de los célticos estremeños. Siero, que mos remembra otra ciudá celtíbera Seria, Brieves (Valdés) del galu Briva-Ese, ponte del ríu Ese, Asiegu (Cabrales) viniente del Aseddiago ya comentáu, Condarco (Valdebárzana, Villaviciosa), demasiáo asemeyáu a Condercum, fuerte de nome celta na muralla d’Adriano y n’algún tiempu asentamientu de tropes astures. Tuña (Tinéu) del celta *Tunna pallabra que dará llugar a tonel, tina “barcal fechu de dueles nun aniciu pa bañase y llevar la ropa llavao” y tuña, “arca pa la cebera”. Sobregobia (Trescares, Peñamellera) pue que relacionada cola tribu celta de los Segobrigos y la ciudá celtíbera de Segobriga.Valdecuna (Mieres) onde cuna derivaría del celta cumba, “fondon d’una barca” y que da el galés cwm, valle. Navelgas (Tinéu), emparentáu col epítetu galu del dios marte llatinizáu en Navelcus (46) y tantos otros, que fadríen el llistáu interminable, esperando por un filológu con conocimientu del indoeuropéu occidental, de les llingues celtes y non solo de les romániques.Nun ye díficil facese una hipotética composición de llugar de los procesos de celtización y de la formación de los ástures prerromanos. Determinaos grupos celtes aposienten nel espaciu que depués sedría conocíu como Asturia , tomando les sos meyores tierres, (los Luggones ocupen Siero, parte d’Uviéu y Llanera, Nava, parte de Villaviciosa y Piloña ) sometiendo a los grupos yá enantes allugaos (tributos: impuestos n’especie y serviciu d’armes), aniquilando (muerte y esclavitú) y corriendo a otros, col pasu del tiempu los elementos culturales de los dominantes: lleis, instituciones, llingua (asina determinaos elementos del antiguu indoeuropéu como ye la P d’entamu caltendríase como se ve nel etnónimu Paesici y na capital Luggona Paelontium) y cultura material impondríense non ensin dexar de mesturase colos elementos culturales de los dominaos, indoeuropeos yá como ellos, conformándose asina’l nacimientu de los astures, nun procesu que llevaría dellos sieglos quiciabes del VI e.e. al III e. e. nel que yá se podría falar propiamente d’astures con una personalidá propia reconocible, (la primera cita d’éstos correspuende al 189-179 e. e.), anque ensin una xuntura política más allá de lo mítico y simbólico, reconocese descendientes d’un antepasáu míticu común y tener un conceyu la nación cada x tiempu, nuna fecha sagrada, coincidente col bon tiempu o estraordinaria como cuando escoyeron de cabezaleru a Pelayo, como facíen los Belgues(47) o los Sioux Teton(48) o los asturianos mesmos siguien faciendo más sero cola Xunta Xeneral del Principáu que s’aconceyaba cada tres años nel mes de mayu nun llugar sagráu por escelencia, asitiáu nel so “mediolanum” nel so “omphalos mundi” o seya la catedral d’Uviéu d’aú saldríen normes pa tolos “populus” como d’equí, la Xunta Xeneral salíen pa tolos conceyos. Los “populus”(nota) gobernábense por unos principales o maxistraos que los representaben, en casu de guerra daben-y el mandu supremu de toles tribus al qu’escoyíen como cabezaleru de les operaciones, Pelayo en Cuadonga y de xuru que tamién teníen un princés, de tolos astures, más simbólicu que real como yera el ard-ri d’Irlanda y como ta testificao ente los Cántabros.1) LUIS ALFONSO CARBALLO. Antigüedades y cosas memorables del principado de Asturias 1695. Edic. facs. Ayalga Ediciones 1984. 2) JOSEPH MANUEL TRELLES VILLADEMOROS. Asturias Ilustrada 1736. Edic. facs. Ayalga 1980.3) DIEGO SUÁREZ CORBÍN. Tres romances de Asturias de Oviedo. Alcalá 1607.4) JOSÉ CAVEDA Y NAVA. Pelayo de romances y poesia épica.Edición Dupont Ibérica, Uviéu 1991, pax 110.5) JOSÉ MANUEL GONZÁLEZ Y FERNÁNDEZ-VALLES. Antiguos Pobladores de Asturias. Colección Popular Asturiana, Ayalga Ediciones 1976. Pax 97.6) Asturias Protohistórica, Historia de Asturias. Ayalga Ediciones Uviéu 1978. Pax. 27.7) SERGIO RÍOS GLEZ.Y CÉSAR GARCÍA DE CASTRO. Asturias Castreña. Ediciones Trea 1998. Pax. 18.8) JÜRGEN UNTERMANN. Elementos de un atlas antroponímico de la Hispania Antigua, Bibliotheca Praehistórica Hispana. Vol VII Madrid 1965 y Los Celtiberos y sus vecinos occidentales. Lletres Asturianes Nº 13.9) ALFONSO DOMÍNGUEZ DE LA CONCHA. Areas Onomásticas en el S.O. Penínsular, pax. 124 en Ritos de paso y puntos de paso la ría de Huelva en el mundo final Europeo. Complutum Extra 5.10) CAYO JULIO CESAR. Comentarii de Bello Gallico.11) Epítome Romana. Histor. Dionisio Xiphilino lib 53. Graslim. De l’Ibere, ou essai critique sur l’origine des premiers populations de l’Espagne. Paris 1838.12) DELLOS AUTORES.Colonizaciones y formación de los pueblos preromanos (1200-218 a. C.)Historia de España II.. Gredos. Pax. 396.13) JOSÉ MARÍA SOLANA SAINZ. Autrigones en Las entidades étnicas de la meseta norte de hispania en época prerromana. Anejos de Hispania Antiqua. Universidad de Valladeolid.14) Historia de España II. Gredos. Pax. 455.15) HENRI HUBERT. Los celtas y la civilización céltica. Akal Universitaria.16) COLIN RENFREW. Arqueología y lenguaje. Edit. Crítica. Barcelona 1990.17) GAUSÓN FERNÁNDEZ. Notes sol aniciu del topónimu Asturies: Esturies y Esturianos. Asturies memoria encesa d’un país nº7.18) ANDRÉS MARTÍNEZ VEGA. Las parroquias de Piloña, según el apeo de Cepeda, pax 579. B.I.D.E.A. nº 127.1988.19) MARTÍN SEVILLA RODRÍGUEZ.Toponimia de Origen Indoeuropeo Prelatino en Asturias. Ins. Est. Ast. 198020) FRANCISCO MARCO SIMÓN. El dios céltico Lug y el Santuario de Peñalba de Villastar. “Pseudo-Plutarco, los galos Lougon tón Kóraka Kalousi (llaman lougos al cuervo) según dice Clitofon de Rodas en el decimotercer libro de las fundaciones “ pax. 734 en Estudios en Homenaje al Dr. Antonio Beltrán Mtnez. Zaragoza 1986.21) TOMÁS MAÑANES. La Implantación Romana en Territorio Leonés, pax 167. Lancia 1. Universidad de León. Dpto. de Prehistoria y Arqueología.22) ADOLF SCHULTEN. Cántabros y Astures y sus guerras contra Roma. Austral. Espasa Calpe nº1329 pax 125, 126 y 128.23) Schulten. Obr.Cit. Pax120.24) Nun cabe otra desplicación pa qu’una territorialidá camude d’etnónimu si nun ye pol aposentamientu mayoritariu d’otru grupu étnicu. Esti ye’l casu de la península gala Armórica que pasó a nomase Bretaña pol aposentamientu masivu de bretones afuxíos de les invasiones angloxasones de Britania, esti ye’l casu de Borgoña que pasa a nomase asina tres del asentamientu de los xermanos Burgundios o’l de Lombardía col allugamientu de los Longobardos o Normandía colos Normandos etc.25) FRANCISCO MARCO SIMÓN. La Relixón de los pueblos indíxenes d’asturies nel marcu de la españa indoeuropea. Asturies memoria encesa d’un país nº4.26) EDUARDO PERALTA LABRADOR. Los Cántabros antes de Roma. Bibliotheca Archaelógica Hispana Nº5. Real Academia de la Historia.27) Schulten. Obr.Cit.Pax130.28) Schulten. Obr.cit. paxs.80 y 67.29) Schulten. Obr.Cit. pax 119.30) PIERRE YVES LAMBERT. La Langue Gauloise,pax.187. Editións Errance. Paris,1995.31) Schulten. Obr. Cit. Pax133.32) Quiciabes en relación col dios Medu adoráu n’Alsacia. JUAN CARLOS OLIVARES PEDREÑO. El dios indigena Bandua y el rito del toro de San Marcos. Complutum 8.33) MARÍA LOURDES ALBERTOS FIRMAT. La onomástica en las inscripciones romanas de Asturias. Lletres Asturianes nº 12.34) LUIS BERROCAL RANGEL. Los pueblos célticos del suroeste de la península ibérica. Pax. 57. Complutum extra nº2.35) Schulten. Obr. Cit. Pax. 118.36) Mª LOURDES ALBERTOS FIRMAT.La Onomástica personal en las Inscripciones Romanas de Asturias. Lletres Asturianes Nº12, pax 47.37) “ De sacris silvarum quas nimidas vocant” , glosa medieval francesa. PIERRE YVES LAMBERT. La Langue Gauloise. Editions Errance. Paris, 1995.38) MARTÍN SEVILLA RODRÍGUEZ. Toponimia de origen indoeuropeo prelatino en Asturias,pax. 30. I.E.A.Uviéu 1980.39) MARTÍN SEVILLA RODRÍGUEZ. Obra citada, pax. 4040) MARTÍN SEVILLA RODRÍGUEZ. Obra citada. Pax, pax. 8441) PAUL MARIE DUVAL. Les dieux de la Gaule. Petite Bibliothéque Payot. Paris 1976.42) Martín Sevilla. Obr. Cit, pax.4643) MARTÍN SEVILLA RODRÍGUEZ. Obra citada, pax 47 44) JUAN URÍA RIU. Datos relativos a la formación antropológica del pueblo asturiano. El Libro de Asturias. Uviéu 197145) MARTÍN SEVILLA RODRÍGUEZ. Obra cit. Pax.80,81.46) FRANCISCO MARCO SIMÓN. La Religiosidad en la Céltica Hispana en Los Celtas, Hispania y Europa. Universidad Complutense de Madrid, cursu de vranu 1992. 47) La nación gala de los Belgues tenía aniciu en puelos xermanos que cruciando’l Rhin habien desplazao y en parte amestao los puelos, y la so cultura celta, qu’enantes d’ellos habitaren más o menos la zona de los paises baxos. Taba formada por dellos “populus” como los Remos, Belovacos, Suesiones, Nervios, Atrebates, Ambianos, Morinos, Menapoes, Caletos, Veliocases, Viromanduos, Atuatucos, y Germanos dividios en Condrusos, Eburones, Ceresos y Pemanos. Como los astures tamién tenien conceyos xenerales de tolos Belgues, onde escoyíen a reis como foi Diviciaco. Na llucha contra Roma tamién tuvieron los sos propios brigecinos, nesti casu foron los Remos que cuando llegaron los romanos contra ellos, ( yeren los más allegaos a la céltica), pol medio de los sos dos cabezaleros Ilcio y Andocumborio entreguénse a Julio César, dando-y la so soberanía y tolo que teníen a Roma, y pidiendo la so proteción diciendo qu’ellos nun tuvieren d’alcuerdu colos demás belgues nin s’habien conxuráo contra Roma.48) Los Sioux Tetons o Lakotas (Titonwan) teníen una organización política que nun podía nomase confederación. Esta subfamilia componse de siete tribus (Oglala, Brûle, Miniconjou, Sans arcs, Oohenumnpa, Sihasapa y Hunkpapa) cada una d’elles taba entamada por dellos grupos o bandes. Cada tribu tenía un xefe supremu y cada grupu pequenu, un suxefe. Nes guerres importantes toles tribus podíen formar una alianza fuerte, anque nun se consideraba obligatorio que nengún xefe tuviere qu’ayudar a otru. En Litlle Big Horn en 1876 participaron seis tribus Tetons (Oglala, Sans Arcs, Brûle, Miniconjou, Pies Negros o Sihasapas y Hunkpapa), ayudaos de Cheyennes y miembros individuales de les otres tribus Tetons.49 Los tectosages allegaren a mandar pol medio de terceros a los sos parientes allugaos na Galacia turca normes que s’habíen dictao en conceyos fechos depués de la emigración d’éstos.Gausón Fernández GutiérrezConceyu Estudios Etnográficos Belenos.


iros por ai que esto es mui largo no digo que la vida no sea larga pero para leer i subrayar no da dew
Comentario de rita moreira el 13-1-2008 a las 1:08 pm
tou de acordo con rita. este ten un rollo de moito carallo. Haiche xente que está moi chunga….
Comentario de aceituna el 13-1-2008 a las 7:01 pm
Estimad@s aceituna y rita, así nos va en este país, que cuando se ven más de dos líneas seguidas nos negamos a leer.
Permítanme corregirles que el artículo es de lo más interesante, a la vez que ameno e instructivo, pero claro, para eso hay que leerlo primero, aunque sean saltándote algunas partes, pero no todas, como me demuestran ustedes.
Mis felicitaciones al autor por su gran trabajo detectivesco. Un placer.
Comentario de Carlos el 16-3-2008 a las 6:43 pm