El sucesor
¡Se equivocó la paloma!
Ya está bien, digo yo, de tanto “papanatismo” al uso.
El cristianismo, versus catolicismo, es, sobre todo, amor al prójimo como a uno mismo.
¿Qué queda en el Vaticano de este mensaje?
Lo demás es incienso, pompa y circunstancia.
Tiempos veredes, amigo Sancho, en los que el hombre confunda el deseo con la realidad y la realidad con la desesperación.
¡Con la Iglesia hemos topado!
