Experimento
¿Quién soy yo?
Muchos de vosotros, lectores habituales, os habréis hecho una composición de lugar.
Algunos creen que soy un tipo mayor, otros un radical, los de más allá un gili, pero casi nadie puede llegar a imaginar quién soy en realidad.
¿Y si fuera una mujer?
No, no es posible, tu lenguaje te delata, dice aquel, si aquel de la esquina.
¿Acaso las mujeres tienen un lenguaje tan distinto de los hombres?
Hombre claro, dice mi amigo, son más intimistas, añade.
¿Entonces, yo no soy intimista?, le pregunto.
Él me mira y dice: Tú, ya empiezas a ser prosopopéyica.
Y así me deja, con la duda si será por la primera o la segunda acepción, de la tal palabreja.
