Harto
Estoy harto de tanta estupidez
La gota que colmó el vaso es la historia que se traen unos “periodistas” contra otros, a propósito del referéndum sobre el Estatuto de Cataluña.
Que si la abstención fue alta, que si el pueblo se va a la playa, que si Carod tiene bigote, que si Cataluña queda al Este, que si Maragall tiene muchas canas, que si el Sol sale por Antequera y se pone por Finisterre, ¡pero vamos a ver hombres de Dios o del Diablo!, que a estas alturas ya me cuesta mucho trabajo diferenciarlos, ¿ustedes son tontos o qué? (y qué no vale).
¿El resultado de este referéndum es válido, si o no?
El resto son macanas y ganas de joder.
Y si usted les hace caso, está jodido.
Porqué como le dijo Camilo José Cela, en una memorable sesión del Senado español, asiento que gastaba por designación real, a un tonto del culo que se le ocurrió decir que su Señoría (Cela) estaba dormido, contestó: Señoría, podría decir qué estaba durmiendo, porque, no es lo mismo estar jodido que, estar jodiendo.
Pues lo dicho, que dejen de joder.
Más opiniones: ABC, El Mundo, El País y La Vanguardia.
En este país, estamos acostumbrados, por desgracia, a ver en muchas viviendas de reciente construcción, numerosas grietas en fachadas, paredes, techos, suelos, tejados y escaleras. Naturalmente el arreglo de estas grietas, muchas veces, lo que originan es un hermoso socavón en el bolsillo de los infelices propietarios de las mismas.