La Codorniz
¡La revista más audaz para el lector más inteligente!
Esta revista que, si por algo se caracterizaba, era por su humor vitriólico, e incluso fino y elegante a la par que juvenil y discreto. Eso, que era un compendio de ironía, humor negro y cachondeo, mucho cachondeo.
Recuerdo un número editado un 28 de Diciembre, cuya portada era un tren entrando en un túnel, todas las páginas en negro y en la contraportada, aparecía el tren saliendo del túnel.
Una viñeta, con varios obreros trabajado en la calle, a su espalda un edificio con el cartel de “Consejo de Ministros”, la viñeta solo tenía un pie: Socavones.
Pero la que hizo historia fue ésta:
“Bombin es a bombón, como cojín es a X. Me importa tres X que, me cierren la edición”.
El humor tiene una deuda con La Codorniz.
Cada vez que me acuerdo de alguna viñeta, y se la digo a alguien, me da la impresión que pago mi cuota parte.
El honor, la patria, el socialismo, el capitalismo, el comunismo, la familia, Dios, la venganza, el pueblo, el municipio e incluso el sindicato, todos son motivos para convertir a pacíficos ciudadanos en auténticos fanáticos.