Trepar
Pero, ¿hacia donde?

Coño, que pregunta más tonta, hacia arriba, siempre hacia arriba, ¿Adónde va a ser, sino?
En La huella digital, siguen la ídem, lo retratan, luego lo conocen, y si lo conocen, es posible que lo combatan, pero ¿se puede combatir al trepa?
Se debe, pero los resultados son inciertos, a saber, son maestros del camuflaje, son tus amigos y enemigos (todo en el mismo paquete), están contigo y contra ti, con el jefe y contra el jefe, propagan todos los rumores y también se los cuentan a la dirección, parece que hacen, y no hacen, dicen y en realidad eres tú él que lo dijo, se dicen tus amigos y todo es por tu bien (y tú sin agradecer tanto rasgo de generosidad, ¡es que eres un ingrato!), se ofrecen para quedarse por las tardes para hacer ese trabajo que, por las mañanas no pudieron o no quisieron hacer, saben de todo y no dominan nada, sonríen mejor que tú, hacen las mejores genuflexiones, y sobre todo, algo que tu nunca tendrás, por más que te lo propongas, cara dura, mucha cara dura.
A mi lo que me intriga, de los trepas, es: ¿De quién habrán aprendido, estos cabrones?
A lo largo de muchos años, he conocido a todo tipo de personas, cultísimos, cultos, eruditos, rollos e ignorantes cultivados, de todo hay, y siempre me llamó la atención ese tipo de persona que, yo consideraba culta (lo de cultísimo te habrás dado cuenta que era una exageración literaria, supongo) pero ella misma jamás hablaría de su cultura, solo la demostraba en sus escritos, sus intervenciones, su elegancia de espíritu, sus consejos, sus notas al margen, eso es, jamás presumen ni te hacen sentir tonto del bote a su lado.
Yo, lo voy a intentar y espero conseguirlo.
Reconozco no haber visto la película que con el anterior y sugestivo título, me perece que protagonizada por ese magnifico actor qué es, era y deseo que nunca deje de serlo, si señor, ese actor que a los impertinentes manda a la mierda, a los tontos los pone en su sitio y a la zanahoria en su pelo.
Y la evidencia nos dice que, la mejor edad para aprender otro idioma es antes de la adolescencia, incluso los niños que manejan dos idiomas (caso de muchos gallegos) tienen una facilidad añadida para aprender otro más.