Parvos
El infierno está lleno de buenas intenciones
¿Alguien, en su sano juicio, puede llegar a creer que un pedófilo, si hombre si, uno de esos que tienen atracción sexual por los menores, se le ocurre buscar en Internet como satisfacer sus bajos deseos, tecleando en Google: “Pornografía Infantil”?
¿No sabrán estos individuos adonde tienen que dirigirse?
Es que es de parvos pensar lo contrario. Pero, al parecer, los parvos existen.
Y no solo existen, también hacen campañas orquestadas en la Red, dicen que para demostrar a los depravados que cuando busquen en Internet, se encuentren los muchos posts de los internautas, de su campaña, que les recriminaran su horrible proceder.
Los quieren avergonzar, como si los pedófilos tuvieran vergüenza.
Es que la cosa si no fuera seria, sería para partirse de risa de lo infantiles que son estos muchachos.
Confío en las fuerzas de policía para la detención de esta clase de criminales. Del resultado obtenido por esta campaña voluntarista y que al mismo tiempo esconde un transfondo seudo-religioso, y que en la convocatoria de la campaña nada se dijo sobre ello, como indiqué en otro post, si no consigue estropear alguna operación policial actualmente en marcha, será de milagro.
Si no se tiene nada que ocultar, ¿por qué no se informa al público de las motivaciones de la campaña, quienes están detrás, tanto personas como grupos religiosos, y sobre todo que ideología es la que quiere movilizar a las voluntades de los internautas?
Eso me parecería respetuoso con las personas.
Lo que se ha hecho, ha sido una estupidez.
