Convulsión
El cambio en los tiempos de zozobra
Una persona sin esperanza, de pronto se siente volteada, y no es que haya saltado de trampolín alguno, tan solo ha sido sacudida por el encuentro con otra de su misma especie, pero no de género.
Y de ese encuentro, casual, fortuito, imprevisto o quizás predestinado, se deriva un cambio en la forma de percibir la vida, lo cotidiano se transforma en extraordinario, lo extraordinario en sublime y lo sublime se convierte en un estado de ánimo.
Cuando alguien experimenta algo parecido, dicen que está enamorado.
Cuando tantos lo dicen, algo de razón habrá.
