Honradez de pensamiento
¡El difícil equilibrio!
En la vida, ese largo discurrir sin objetivo prefijado, muchas veces nos encontramos inmersos en situaciones complicadas, a las que hemos llegado por propia iniciativa o por la de otro, siempre o casi siempre tenemos que tomar decisiones sobre ellas.
Para ello, echamos mano de los recursos que cada uno tiene más a ídem. Pero: ¿Cómo las enfrentamos?
Lo primero, es analizar la situación con total honradez de pensamiento y esto ¿qué quiere decir?
Buscar en el interior de uno mismo la explicación de las causas con total ausencia de autoengaño y disculpa. Dándonos a nosotros mismos el perdón, necesario, sobre nuestra conducta e incluso la de los otros que nos han influido y de cuyos actos no somos responsables.
Cuando lo hayamos conseguido, estaremos en disposición de aplicar las soluciones.
