Periodistas en los blogs
El mismo mal por otro canal
Desde hace bastante tiempo, unos cuatro años, vengo observando la irrupción de ciertos periodistas en las bitácoras o blogs -cada vez hay más-, y una gran parte de ellos, salvo honrosas excepciones (naturalmente entre las que te encuentras tú), están reproduciendo en los blogs -este medio de expresión individual (más que nada)- las tácticas propias de la prensa escrita.
Nos abrasan con noticias repetidas, cultivan lo fácil y trillado, hacen gala de una demagogia barata, halagando a unos y otros, publican posts como churros, se pelean por el ranking, el posicionamiento es su principal objetivo. Pero, ellos no se mojan con opiniones, artículos, comentarios, reflexiones o apuntes de cosecha propia, no vaya a ser que se note su desnudez.
Tan solo han encontrado esta forma, barata, de alcanzar la fama.
Y por eso, por la fama, se pierden.
Mucho ojo con la crítica, es cosa de trolls, dicen.
Por sus blogs, los conoceréis.
Lo digo, por esa fiebre publicadora que, ciertos y conocidos artistas del “corta y pega” practican, inundando de ruido los canales de comunicación, como gustan decir y llamar a eso que utilizan para tormento del prójimo.
Con motivo del reciente “rediseño” de esta bitácora, me he hecho con “5 hermosos Navegadores 5”, a saber:
Ando, estos días, quitando cosas de aquí y de allá, y al mismo tiempo, poniendo otras, allá y acá. Todo dentro de esta bitácora.
Acabo de recibir este e-mail:
Lo que ya intuía, se ha confirmado, he crecido un 100 % desde que se me ocurrió abrir esta bitácora, me lee todo dios, menos los no quieren hacerlo, he incrementado, en un alto porcentaje, que no viene al caso, mi propia estimación, cada día se me ocurren cosas sobre las que escribir, extremo que hago casi nunca, los amigos me siguen saludando por la calle, los comentarios cada día son más escasos (total, ¿quién los necesita?), me sigo inventando realidades que, a nadie importan, mi blog y yo ya somos como hermanos gemelos, si a uno le duele algo el otro rápidamente acude en su ayuda, mis neuras ya son las suyas y viceversa, cada día cometo menos faltas de ortografía (también es verdad que existen mejores correctores ortográficos que antes), puedo opinar con total libertad, como ya hacía antes, la gente me da, cada vez con más frecuencia, la razón (extremo que me hace dudar de mi salud mental), aprendo cada día de la naturaleza humana (¿o más bien de la naturaleza de los blogs?, qué la tienen y muy poderosa), en resumen, es una gran cosa esa del EGM.
Yo, lo voy a intentar y espero conseguirlo.
Recientemente, o sea el 16 de este mes, se ha celebrado en mi ciudad, Santiago de Compostela, la 
