ártabro

Escrito por ártabro a las 2:34 pm del Miércoles, 11 de Junio de 2008
Categoría: Personal - La vida

Don Emilio

La vida sale al encuentro

El maestro de escuelaHoy, he recibido una llamada del pasado.

Mi maestro de cuando tenía siete años, D. Emilio, me ha llamado por teléfono, para decirme que ha cumplido 100 hermosos años 100.

La alegría me atropellaba la memoria y el desconcierto ante lo imprevisto dio paso a la tranquilidad del alumno que habla con su viejo maestro y, por fin, le puede agradecer lo que su ejemplo y enseñanza le ha valido en la vida, que al fin y al cabo es lo que cuenta.

Me dice que su vida, en Barcelona, es plena, con su hija, nietos y bisnietos. Vamos que sigue en plena forma, disfrutando de los suyos.

Como es un buen conversador, me ha pasado la larga charla en un suspiro, de un tema hemos saltado a otro, haciendo repaso a las muchas anécdotas de aquellos tiempos.

Me dice que tiene una colaboración con una radio de Ribeira (A Coruña), en la que todos los jueves a las 11:00 horas recuerda, mejor revive, la vida y milagros de aquella tierra. (Radio Ribeira – F.M. 88.8)

Ahora, con estas líneas, quiero dejar constancia de mi aprecio, respeto y cariño a tan buena persona.

¡Feliz cumpleaños!

Escrito por ártabro a las 5:29 pm del Sábado, 26 de Enero de 2008
Categoría: Sociedad - Reflexión - La vida

Polluelos

Un fenómeno cotidiano en muchos hogares

Polluelos

Pepito, tiene 18 años, es un chico aplicado en los estudios, hace poco o ningún deporte, no tiene novia -de momento no es su objetivo, tiempo habrá (piensa él)- eso si, tiene amigos y amigas con los que de vez en cuando toma café y se pasan los apuntes, los ficheros, la música y al mismo tiempo le sirven de válvula de escape en sus obsesiones.

Los jueves, por la noche, suele ir a la Alameda a tomarse un “calimocho” con los colegas y algún que otro “peta” cae en comunidad. Después de arreglar el Mundo, vuelve a su casa a dormir, en realidad no es su casa, es la de sus padres.

Naturalmente, sus padres le ruegan que no haga mucho ruido al entrar, él suele tirar a la basura la cena que su solícita madre le ha dejado preparada y las galletas se las da al perro para que no ladre, y así mañana nadie le podrá comentar la hora de llegada.

Hoy, por la mañana, se inauguró el Curso en la Facultad, en el acto académico los primeros bancos estaban ocupados por jóvenes estudiantes y un poco más atrás, un conjunto de personas de mediana edad.

Al finalizar, se estableció un turno de preguntas y para general sorpresa, quienes tomaron la palabra, no fueron los alumnos, fueron los de los últimos bancos, sus padres.

Interpelaron a más de un profesor, sobre el criterio de calificación hacia sus hijos en el curso pasado, y sobre otras cuestiones relacionadas con sus estudios.

Los profesores, estupefactos, no daban crédito a lo que estaba sucediendo.

Estos padres: ¿Cuándo dejaran volar solos a sus polluelos?

Escrito por ártabro a las 6:53 pm del Miércoles, 2 de Enero de 2008
Categoría: Personal - La vida - Relato

Castrito y Bayolo

Dos personajes de mi infancia

Personajes de mi infancia (Doña Urraca del TBO)Castrito era pintor de brocha gorda y bebedor habitual, todo mezclado.

Siempre andaba en bicicleta, una de carreras (como le decíamos los chavales), y siempre de un lado para otro a la busca de no se sabe muy bien que.

Un día le encargaron pintar la fachada de “La Flor de Mayo” (un bar) y como le pagaban en especie, el bueno de Castrito hizo una obra artística digna de mejor empresa.

Una maceta con una flor algo caída, que digo caída, parecía que estaba a punto de morirse de lo mustia que la pintó, y debajo escribió el nombre del bar, “lA fLOr de mAyO”, cada letra de unas dimensiones distintas que las otras, algunas por debajo del nivel, otras por encima, las más caídas y pocas trepando por la pared.

La coña que se generó a cuento de esta “pintada” tuvo entretenida a buena parte de la localidad durante meses.

Al final, el dueño del local tuvo que contratar a otros pintores para arreglar el desaguisado de Castrito.

El pobre, ¡con lo orgulloso que estaba de su obra!

Bayolo, los domingos, que era cuando había cine, se presentaba al lado de la taquilla, en la que el personal sacaba su entrada, para con su camiseta agujereada, panza prominente, aspecto bobalicón y palillo entre los dientes, inspirar la conmiseración suficiente y que alguna que otra peseta cambiara de manos.

Él no pedía, solo esperaba.

A mi me inspiraba un sentimiento entre el asco y las ganas de correr.

Mi hermana y yo, con el chicle “Bazooka”, una vez bien mascadito, hacíamos unas extensiones tipo sábana y cuando se presentaban los agujeros en ella, ya teníamos claro lo que representaba: La camiseta de Bayolo.

¡Ya no quedan personajes así!

Escrito por ártabro a las 2:37 am del Martes, 1 de Enero de 2008
Categoría: Sociedad - Reflexión - La vida

Año 2008

Vivan los buenos propósitos

Calendario de 2008

Muy bien, ya estamos en el año de gracia de nuestro señor Jesucristo de 2008, según el calendario gregoriano que, es el que rige para los países llamados cristianos, en realidad se trata solo de una convención para ponernos de acuerdo en la hora en que, la próxima guerra va a comenzar.

Usted, si vive en España (gran país), se habrá tomado las doce uvas, cada una con su correspondiente campanada.

Curiosamente esta costumbre que tenemos, es relativamente reciente, data de principios del siglo XX, cuando en un año de excedentes de uva, para darle salida a tanto volumen acumulado, un avispado empresario tuvo la idea de buscar la solución, a su problema, con la ingesta de las susodichas, por cada uno de sus conciudadanos, con cada campanada de las doce horas que culminan el 31 de diciembre, naturalmente, desde la Puerta del Sol de Madrid. ¡Todo un éxito, tú!

Pero la cosa, no se queda en eso, existen los buenos propósitos, si hombre si, esos que se hacen en momentos de euforia y que, esperamos, a nadie se le ocurra tomarlos en cuenta, y menos pedirnos explicación de su cumplimiento.

¿Y luego? (que diría un gallego), ¿a qué carallo viene tanto ritual?

¡Huy, que carallo! (que diría otro gallego).

A final del este año de 2008, hablamos, digo yo.

Escrito por ártabro a las 4:01 am del Sábado, 29 de Diciembre de 2007
Categoría: Reflexión - La vida

Contracorriente

Para nadar a contracorriente, se debe ir en diagonal

A contracorriente

Es verdad, no debía haber ni empezado, pero: Como ya lo he hecho, debo continuar, las cosas son como son y no como quisiéramos que fueran, es un decir muy popular que, en realidad no lleva a ningún lado.

Y de eso, del lado, precisamente, te quería hablar hoy.

No del lado oscuro, tampoco del claro, en realidad me gusta más el gris, que quieres que te diga, recuerdo un escaparate de tejidos (solo jerseys), en Ferrol, con un muestrario multicolor y en cada uno de los dichos jerseys figuraba un cartel, que decía: Y gris, y verde, y azul, y rosa, etc. (no es coña, es verdad), posiblemente el escaparatista y dueño del local, no quería dejar pasar la oportunidad de que los parroquianos, fuese cual fuese su color preferido, supieran que en este comercio se satisfacían todos los gustos.

Entonces, ¿qué importa el lado o el color?, si, en realidad, todos, somos, algunas veces, de todos los lados y de todos los colores.

La uniformidad, dicen que es aburrida. En la variedad está el gusto, afirman.

No me gustan las clasificaciones, las etiquetas, ni las personas que las ponen, por eso, dicen que soy un inadaptado, un rebelde, uno que va a contracorriente.

Y es verdad, a contracorriente, es cuando te pones a prueba a ti mismo y, posiblemente, es la mejor manera de conocerse.

Lo otro, es demasiado fácil.

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