Ártabro

Escrito por ártabro a las 3:31 am del Lunes, 16 de Enero de 2006
Categoría: La vida - Poesía

Bertolt Brecht

Primero cogieron ….

Bertolt Brecht

Martin Niemöller, es el autor de lo siguiente:

Primero cogieron a los comunistas,
y yo no dije nada porque yo no era un comunista.
Luego se llevaron a los judíos,
y no dije nada porque yo no era un judío.
Luego vinieron por los obreros,
y no dije nada porque no era ni obrero ni sindicalista.
Luego se metieron con los católicos,
y no dije nada porque yo era protestante.
Y cuando finalmente vinieron por mí
no quedaba nadie para protestar.

Bertolt Brecht, a los 50 años de su muerte, sus palabras tienen vigencia:
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Escrito por ártabro a las 9:27 am del Miércoles, 8 de Septiembre de 2004
Categoría: Poesía

Gongora y Argote

Amarrado al duro banco … (fragmento)

Luís de Gongora y Argote

Amarrado al duro banco
de una galera turquesca,
ambas manos en el remo
y ambos ojos en la tierra,
un forzado de Dragut
en la playa de Marbella
se quejaba al ronco son
del remo y de la cadena:
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Escrito por ártabro a las 9:14 am del Miércoles, 8 de Septiembre de 2004
Categoría: Poesía

Gongora y Argote II

Entre los sueltos caballos …

Luís de Gongora y Argote

Entre los sueltos caballos
de los vencidos Cenetes,
que por el campo buscaban
entre la sangre lo verde,

aquel español de Orán
un suelto caballo prende,
por sus relinchos lozano,
y por sus cernejas fuerte,
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Escrito por ártabro a las 10:17 am del Miércoles, 11 de Agosto de 2004
Categoría: Poesía

Retrato

Dijo Antonio Machado .. (poco más o menos, va de memoria)

Mi infancia, son recuerdos
de un patio de Sevilla
y un huerto claro,
donde madura el limonero.

Mi juventud, veinte años,
en tierras de Castilla.

Mi historia, algunos casos,
que recordar no quiero.
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Escrito por ártabro a las 10:24 am del Martes, 10 de Agosto de 2004
Categoría: Poesía

Bolero

¡Hay!, Los Panchos

Trío Los Panchos

Recuerdo aquella vez,
que yo te conocí,
recuerdo aquella tarde,
pero no recuerdo ni como te vi.

Pero si te diré,
que yo me enamoré,
de esos tus lindos ojos,
de tus labios rojos, que no olvidaré.
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Escrito por ártabro a las 11:26 am del Sábado, 8 de Mayo de 2004
Categoría: Poesía

Sueños

Niña de luna morena

Sueño

Hablar, que te quiero hablar,
a ti que me miras poco,
yo te sigo en el andar,
y sabes que me tienes loco.

Niña de Luna morena
que a mi vida te asomas,
con tu larga melena
todos mis sueños adornas.

Sueños, solo son sueños,
al despertar no te veo,
has quedado con tus dueños
en el mundo de Morfeo.

Amor, esta noche te veré,
no me hagas esperar,
sin ti, solo seré,
un durmiente sin parar.

Escrito por ártabro a las 1:19 pm del Domingo, 9 de Noviembre de 2003
Categoría: Poesía

Federico García Lorca

Prendimiento de Antoñito "El Camborio".

Federico García Lorca Federico García Lorca.

Antonio Torres Heredia,
hijo y nieto de Camborio,
con una vara de mimbre,
va a Sevilla a ver los toros.

Moreno de verde luna,
anda despacio y garboso,
sus empavonados bucles,
le brillan entre los ojos.

A la mitad del camino,
paró a cortar limones redondos,
que fue arrojando al agua,
hasta que la puso de oro.

Y, a la mitad del camino,
bajo las ramas de un olmo,
guardia civil, caminera,
lo llevó codo con codo.

La tarde se vá despacio,
la noche colgada a un hombro,
dando una larga cambiada,
sobre el monte y los arroyos.

……..

¿Que le pasará a Antoñito "El Camborio"?.

Lee el Romancero Gitano, de Federico García Lorca y lo que siempre intuyó y está en tu interior… ¡la poesia!.

Escrito por ártabro a las 1:20 pm del Sábado, 8 de Noviembre de 2003
Categoría: Poesía

Al olmo viejo

Antonio Machado

Antonio Machado Antonio Machado.

Al olmo viejo, hendido por el rayo,
y en su mitad podrido,
con las lluvias de abril y el sol de mayo,
algunas ramas verdes, le han salido.

Al olmo centenario, en la colina,
un musgo amarillento,
le lame la corteza blanquecina,
al tronco carcomido y polvoriento.

Antes que te derriben, olmo del Duero,
con su hacha el leñador y el carpintero,
te conviertan en melena de campana,
lanza de carro o yugo de carreta.

Antes de que el río, hasta la mar te empuje,
por valles y barrancas,
olmo, quiero anotar en mi cartera,
la gracia de tus ramas verdecidas.

Mi corazón espera,
también hacia la luz y hacia la vida,
otro milagro de la primavera.

Escrito por ártabro a las 1:21 pm del Viernes, 7 de Noviembre de 2003
Categoría: Poesía

Don Guido

Antonio Machado

Antonio Machado Antonio Machado.

Al fin, una pulmonía,
mató a Don Guido y están,
las campanas todo el día,
doblando por él, din-dan.

Murió Don Guido, señor,
de joven muy jaranero,
muy galán y algo torero,
de viejo gran rezador.

Dicen que tuvo un serrallo,
este señor de Sevilla,
que era diestro, en manejar el caballo,
y un maestro, en refrescar manzanilla.

Cuando mermó su riqueza,
era su monomanía,
pensar que pensar debía,
en asentar la cabeza.

Y asentola,
de una manera española,
que fue a casarse con una
doncella de gran fortuna.

Y repintar sus blasones,
hablar de las tradiciones,
de su casa, a escándalos y amoríos,
ponen tasa, sordina a sus desvaríos.

Gran pagano, se hizo hermano
de una Santa Compañía,
los Jueves Santo, salía
llevando un cirio en la mano.

¡Aquel trueno, vestido de Nazareno!.

Hoy nos dicen las campanas,
que han de llevarse mañana,
al buen Don Guido, muy serio,
camino de cementerio.

Su amor a los alamares,
a las sedas, a los oros,
a la sangre de los toros y
al humo de los altares

¡Ho!, fin de una aristocracia,
la barba canosa y lacia,
sobre el pecho, metido en tosco sayal,
las yertas manos en cruz,
tan formal, el caballero andaluz.

Escrito por ártabro a las 1:23 pm del Miércoles, 5 de Noviembre de 2003
Categoría: Poesía

El Casino

Antonio Machado

Antonio Machado Antonio Machado.

Ese hombre del casino provinciano,
que vio a Carancha, recibir un día,
tiene mustia la piel, el pelo cano,
ojos velados por melancolía.

Bajo el bigote gris, labios de hastío
y una triste expresión, que no es tristeza,
si no algo, más o menos, el vacío del mundo
en la oquedad de su cabeza.

Tres veces heredó, tres ha perdido,
al monte su caudal, dos ha enviudado,
solo se anima ante el azar prohibido,
sobre el verde tapete reclinado.

O al escuchar la tarde de un torero,
la suerte de un tahúr o si alguien cuenta
la hazaña de un gallardo bandolero,
o la proeza de un matón sangrienta.

Este hombre, no es de ayer ni de mañana,
si no de nunca, de la cepa hispana,
no es el fruto maduro ni podrido,
es una fruta vana.

De aquella España,
que pasó y no ha sido,
esa que hoy tiene la cabeza cana.



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